Las Juventudes Comunistas UC ya están presentes en seis carreras y, a largo plazo, pretenden unir a toda la izquierda de la universidad. Mientras tanto, tienen casi 1.500 seguidores en su página de Facebook y están gestionando permisos para pintar murales con las brochas de la Brigada Ramona Parra.

Por Pablo Álvarez Y. / Foto Martín Corvera

El martes 19 de marzo, en el debate de movimientos políticos estudiantiles de la UC, que se realizó en la Casa Central, alguien dijo:

— ¡¿Qué, hay comunistas en la Católica?!

Además de los seis logos tradicionales, había uno nuevo y, detrás de él, Romina Gallegos, estudiante de Pedagogía, se preparaba para debatir. Estaba nerviosa, y no por haber llegado 15 minutos tarde, sino porque, después de cuatro años, ella sería la encargada de volver a hablar en nombre de las Juventudes Comunistas (JJ.CC.) en la Universidad Católica. Lo primero que Romina dijo fue: “¡Compañeros!”.

El último representante de las JJ.CC. en la universidad fue Eric Olivares, un estudiante de Humanidades que en 2008 resultó electo como Delegado Confech, en medio de las movilizaciones en contra de la Ley General de Educación. Esa generación de “La Jota” había impulsado en 2007 la unión de todas las fuerzas de izquierda en la universidad, convocando a un congreso en el cual participaron grupos denominados comunistas, libertarios, autónomos e independientes, que culminó con la creación de la Izquierda Unida (IU). Aunque esa plataforma política logró la elección de cinco consejeros territoriales, sólo duró un año. En 2008 la IU se separó entre los que querían disputar las elecciones Feuc y quienes que no. “La Jota” entonces decidió participar y constituyó el Frente de Estudiantes Democráticos: movimiento que obtuvo menos del 9 por ciento de los votos y sólo un consejero territorial, que no era comunista.

Hoy, el panorama de las fuerzas de izquierda en la UC es distinto. La Nueva Acción Universitaria (NAU), movimiento de centroizquierda –que logró arrebatarle la Feuc a los gremialistas en 2009 y que sigue hasta hoy al mando– se ha convertido en el conglomerado político más votado por los estudiantes. Además, en 2010 apareció una nuevo grupo, Crecer, que reúne a independientes y a los principales grupos de izquierda de la universidad, como el Frente de Estudiantes Libertarios y la Unión Nacional Estudiantil. En la última elección de federación de noviembre pasado, el NAU y Crecer sumaron el 46,03 por ciento de los votos.

Las razones de un regreso

Juan Valenzuela, estudiante de College y secretario político de las Juventudes Comunistas UC, cree que éste será un año especial para el movimiento, pues sus líderes están en primer y segundo años de sus carreras, y que ellos aún se pueden proyectar. Pensando en eso, ya están trabajando junto a los centros de estudiantes de Letras y de Pedagogía y, a pesar de que no revelan la cantidad de alumnos adscritos al movimiento, aseguran que tienen presencia en seis carreras, con mayor fuerza en el College. En su página de Facebook, donde suben a diario afiches y fotos relacionadas con la política nacional y el movimiento estudiantil, cuentan con 1.453 seguidores.

A través de reuniones periódicas con una comisión nacional universitaria, el movimiento recibe apoyo por parte del Comité Central de las Juventudes Comunistas de Chile. “Hay que avanzar desde todas las trincheras”, dice Karol Cariola, Secretaria General de las JJ.CC. La dirigente –candidata a diputada por Recoleta e Independencia–, explica que para “La Jota” todos los espacios son igual de importantes y que, a pesar del carácter religioso de la institución, no cree que todos sus estudiantes se sienten representados con esas ideas.

Aunque tengan el apoyo del Comité Central, en la “Jota UC” dicen que por el momento no planean hacer campaña por ninguno de los tres candidatos de las JJ.CC. al Congreso. Su meta más ambiciosa, en cambio, es unir a toda la izquierda de la Católica, tal como lo hicieron sus antecesores en 2007, para más tarde pelear la federación. “Estamos planteando la conformación de un proyecto amplio de izquierda dentro de la universidad”, explica el secretario político de la agrupación, Juan Valenzuela. Sin embargo, en el NAU y en Crecer no creen posible que los comunistas puedan concretar una alianza electoral ni formal con ellos.

El militante de Crecer Pedro Pablo Ramírez, Delegado Confech de la UC, asegura que ellos y el NAU están muy bien posicionados, por lo que la “Jota UC” tendría que quebrar un movimiento o generar una alianza, y que no cree posible que eso pueda pasar. Ramírez, además, piensa que existe un gran anticomunismo en la universidad y que eso le puede dificultar la tarea a “La Jota”. Alonso Quevedo, coordinador político del NAU, explica que los estudiantes de la Católica no están acostumbrados a que las juventudes de los partidos sean parte de la política universitaria, por lo que pronostica que la instalación de los comunistas puede demorar y, al final, no lograr formar “un grupo muy amplio”.

Mientras, las JJ.CC. UC no sólo se preocuparán de divulgar sus pensamientos políticos a través de foros y talleres de formación abiertos sobre marxismo, sino que también tratarán de imponer su estética. Por eso, sus dirigentes informaron que ya gestionan un permiso en la vicerrectoría para que miembros de la Brigada Ramona Parra pinten un mural. Y es más: aseguraron que si la seguridad nocturna de la universidad lo permite, también van a pegar periódicamente papelógrafos como los de la Brigada Chacón.

Sobre el autor: Pablo Álvarez Y. es alumno de cuarto año de Periodismo y este artículo es parte de su trabajo en el curso Taller de Prensa Escrita, dictado por la profesora María Olga Delpiano.