Después del pleno del Comité Central de la colectividad de abril pasado, las candidaturas de sus dirigentes juveniles emblemáticos Camilo Ballesteros, Karol Cariola y Camila Vallejo siguen en pie. Los siguientes cuatro artículos –sobre el paso de la universidad a la Cámara de Diputados, la visión de los jóvenes sobre Guillermo Teillier, el pacto con la Democracia Cristiana y una entrevista con el dirigente histórico Jorge Insunza– intentan revelar el panorama actual y futuro de las Juventudes Comunistas dentro del partido.
Por Equipo curso Periodismo Político y Elecciones
El próximo pleno del Comité Central del Partido Comunista se realizará el 25 y 26 de mayo. En esa instancia se espera que el PC proclame su apoyo a alguno de los precandidatos presidenciales de la centroizquierda. Por ahora, solo se sabe que sus actuales representantes en el Congreso irán a la reelección y, además, que Camila Vallejo ya tienen asegurado un cupo para competir para ser diputada por La Florida. El futuro de Camilo Ballesteros –quien pretende ser diputado por Estación Central, Cerrillos y Maipú– aún no está claro, mientras que Karol Cariola, la presidenta de las Juventudes Comunistas (JJ.CC.), deberá ganar un cupo en primarias antes de postular a un escaño en la Cámara por Recoleta e Independencia.
1. De la universidad al Congreso
Camilo Ballesteros, Karol Cariola y Camila Vallejo saltaron directo de las Juventudes Comunistas a sonar como candidatos a la Cámara Baja en las próximas elecciones de noviembre. Mientras, “La Jota” hoy cuentan con bases funcionando en la mayoría de las universidades del país, incluso en las privadas. Por Constanza Rodríguez U.
Dentro de las Juventudes Comunistas universitarias hay consenso sobre la importancia que tuvo el movimiento estudiantil en su presente eleccionario. “Probablemente el partido no los hubiera considerado si el movimiento estudiantil no hubiera tenido tanta fuerza, sobre todo con el caso de Camila Vallejo”, dice Pablo Méndez, encargado político de una de las bases que opera en la Universidad de Chile.
Juan Valenzuela, de las JJ.CC. de la Universidad Católica, opina que el movimiento estudiantil ayudó en la construcción de una nueva voz que hoy pretende reemplazar a la política “sucia y corrupta” y, en la práctica, busca llevar a dirigentes estudiantiles al Congreso. Sin embargo, existe un miedo que los dirigentes reconocen: “uno sabe cómo se controla la interna en el parlamento, pero está la convicción de que estos jóvenes comunistas van a ir a construir un nuevo tipo de política”, asegura Valenzuela.
José Neculqueo, encargado político de la Universidad Tecnológica Metropolitana (Utem), tiene el mismo temor, pero recalca que este es un gran momento para “La Jota”. “Es un gran salto para los jóvenes, porque el queque se corta en el parlamento”, dice Neculqueo.
No en todas las universidades opinan lo mismo sobre llegar al parlamento como estrategia política. Cristián Andrade es el encargado nacional universitario del PC y trabaja directamente con la mesa central del partido. Él dice: “lo que hay es la intención de vincular los movimientos sociales con la política. Fue una decisión que nosotros impusimos como juventud comunista, son candidatos que nosotros levantamos debido al arraigo social que los consolidó como referentes juveniles en el país”.
Ante un eventual triunfo de sus camaradas, Pablo Méndez de la Universidad de Chile, dice: “ellos no caerán en el juego de la política sucia, porque ese juego se da cuando quienes influencian a los candidatos, en las conversaciones entre partidos, siguen lógicas de intereses partidarios. Nuestros candidatos no van a sufrir ese paso porque constantemente se les recuerda cuál es el objetivo”.
2. Teillier bajo la lupa de “La Jota”
Aunque reconocen la distancia generacional, los líderes de las JJ.CC. aseguran que mantienen una excelente relación con el presidente del partido y, más aún, que lo respetan por su opción por la lucha armada durante el gobierno de Augusto Pinochet. Por Stephanie Rabi
Para los jóvenes del Partido Comunista, Guillermo Teillier no es un líder. “El concepto es parte de la tradición de liderazgo empresarial y nosotros lo rechazamos profundamente”, explica Claudio Aguayo, miembro del Comité Central de las JJ.CC. Aguayo agrega que para ellos, Teillier es un muy buen representante desde que asumió la presidencia del partido en 2005. “Le tenemos respeto, admiración, pero no idolatría”, explica Luis Lobos, miembro activo de las Juventudes del partido.
Claudio Aguayo fue dirigente de la Confech y actualmente se desempeña en el Área de Formación Interna de “La Jota”. “A los jóvenes nos gusta Teillier aunque aparentemente no sea lo más juvenil que hay”, dice Aguayo cuando se le pregunta sobre la relación entre el presidente de la colectividad y las nuevas generaciones.
“Lo interesante es que sin ser un tipo excesivamente carismático, él tiene un liderazgo súper potente”, agrega Camilo Ballesteros, precandidato del PC a la Cámara Baja. Ambos jóvenes concuerdan en que la personalidad de Guillermo Teillier es “humilde” y “muy poco demostrativa”, y que ha sido esa misma sencillez la que lo ha hecho convertirse en un dirigente cercano a las generaciones más jóvenes.
Como encargado nacional de organización de la Juventud Comunista de Chile, Luis Lobos ha tenido la oportunidad de compartir con Teillier en decenas de plenos y reuniones del partido. Él lo llama “Compañero Guillermo”. “No es alguien que ande bromeando ni cosas así”, dice Lobos, “es sencillo, sabe escucharnos y lo más interesante es que complementa su opinión en base a su experiencia y a lo que escucha de nosotros, los jóvenes”.
También hay consenso sobre la opción de Teillier por la lucha armada contra el gobierno de Augusto Pinochet. Según cuentan los jóvenes, nadie tuvo problemas cuando a fines de marzo pasado la cabeza del partido asumió públicamente –en el suplemento El Semanal del diario La Tercera– su responsabilidad en el atentado contra Pinochet en 1986. “Es un hecho histórico. Fue lo que nos tocó vivir y está bien hacer un reconocimiento social sobre el rol que tuvo el partido. Estamos orgullosos de eso”, opina Lobos. Claudio Aguayo está de acuerdo con el papel del presidente del partido y asegura que, luego de intentar el diálogo en una primera instancia, la vía armada se hizo necesaria. “Y, en ese contexto, Teillier respondió con la verdad. Nosotros no podemos renegar de nuestra historia e, incluso, no podemos negar que en una situación como esa los pueblos tienen derecho a la autodefensa”, dice Aguayo.
Guillermo Teillier hoy es parte de lo que las juventudes llaman la “Vieja Guardia”, es decir, miembro de la antigua camada de dirigentes partidarios que siguen en actividad. Ahora, cuando las nuevas generaciones se han ido apoderando poco a poco del protagonismo en las manifestaciones sociales, el presidente del PC continúa siendo respetado como un líder comprometido con el partido.
“Nos gusta porque es un hombre consecuente, porque sabemos que gran parte de su dieta parlamentaria va al partido y no a su bolsillo exclusivamente, como forma de contribuir a la causa”, dice Claudio Aguayo. Luis Lobos cree que el cariño que los jóvenes le tienen al presidente del PC se debe a los espacios de integración que él ha generado con las juventudes. “No nos sentimos excluidos”, asegura Lobos, “él asiste a nuestros plenos reuniones y él se ha hecho el tiempo de generar instancias para conocernos y apoyarnos”.
3. El pacto con la Democracia Cristiana
Aún cuando no se concreta el pacto electoral entre la Concertación y el PC para apoyar a un candidato presidencial único, las juventudes democratacristiana y comunista creen que el acuerdo es inminente pese a las distancias históricas entre ambas colectividades. Por Sandra Quevedo y Alicia Contreras
Dentro de la Concertación, la Democracia Cristiana (DC) es el partido que más se aleja de las pretensiones actuales del Partido Comunista. Además, entre ambas colectividades existen diferencias ideológicas que se remontan desde los inicios de cada partido. La misma distancia también se replica en las juventudes de cada sector.
José Ruiz, presidente de la Juventud Demócrata Cristiana (JDC), cree que el pacto entre ambos partidos se concretará, sin embargo, advierte, será una misión difícil de llevar a cabo en términos de gobernabilidad. Dentro de la JDC hay confianza en que en un futuro próximo podrían surgir convergencias entre los jóvenes de centro y extrema izquierda –tal como ya las ha habido por el movimiento estudiantil–, lo que eventualmente podría mejorar esta alianza. “El pacto se mira en la Juventud con mucho menos resquemor que en el partido, pero sí hay una sensación mayoritaria de que no es algo fácil. Ideológicamente hay mucha distancia en cuanto a nuestro pensamiento y doctrina con el PC”, explica Ruiz.
Desde el punto de vista de las Juventudes Comunistas, Camilo Ballesteros –miembro del Comité Central de “La Jota”– también está consciente de estas distancias, pero afirma que para lograr una nueva mayoría es necesario unirse con otro sectores, y hacer más de lo que puede realizar un partido en específico. “Existe la necesidad muchas veces de dejar las diferencias de lado y poder asegurar el avanzar con lo que la gran mayoría de los chilenos desea”, asegura Ballesteros.
Según expertos electorales como el analista político Patricio Navia, la iniciativa sería beneficiosa para ambos sectores. Por un lado el PC podría aumentar el cupo de diputados en la cámara baja, al aliarse con una coalición más grande y, por otro, la Concertación ganaría más adherentes para apoyar la candidatura de Michelle Bachelet. “El acuerdo es un win-win para el PC y para la Concertación. El PC gana representación en el Congreso y Bachelet evita que le disparen un candidato presidencial desde la izquierda”, explica Navia.
La DC ya presentó a Claudio Orrego como su candidato en las próximas primarias de la Concertación, por lo que –por ahora– el pacto no traería ningún beneficio para el partido. Más aún, de acuerdo a José Ruiz, la alianza podría implicar una baja en la aprobación de algunos simpatizantes de la DC. “El pacto representa costos muy grandes para nosotros en términos de adhesión. Quién hoy día se siente Demócrata Cristiano y quizás tiene una historia política hacia atrás, tiene profundas diferencias con el PC”, concluye Ruiz.
4. Jorge Insunza: “Se requiere un proceso de renovación de los cuadros”
Miembro del Comité Central del partido, Jorge Insunza fue el encargado de la última campaña electoral de Salvador Allende y actualmente es uno de los miembros más antiguos de la colectividad. Hoy cree que es una obligación promover los rostros juveniles del PC, para que así ellos empiecen a jugar un papel más determinante en las decisiones políticas del partido y del país. Por Valentina Salvo
— ¿Cuál es el rol de las Juventudes Comunistas en el PC hoy?
— Son asumidas por el partido como una organización que tiene plena autonomía para el ejercicio y el desarrollo de su trabajo político, social y demás. Pero sobre la base de que toda esa actividad se realiza con la orientación del partido. Dentro de nuestras propuestas, naturalmente, las Juventudes Comunistas van a tener siempre una participación significativa, además de la que poseen en las estructuras de nuestro partido.
— En ese sentido, ¿qué opinión le merece la incorporación de figuras como Camila Vallejo y Karol Cariola a los cupos parlamentarios del partido?
— Nosotros asumimos que los jóvenes tienen que tener una participación muy relevante. Esas son las figuras que vamos a promover para dar cuenta de que se requiere un proceso de renovación de los cuadros. Y te lo dice una persona que ya pasó la barrera de los setenta. Estoy convencido de que nuestra obligación es promoverlos, para que empiecen a jugar un rol mucho más determinante en las decisiones políticas del país. Con posiciones que impliquen peso podrán actuar con más propiedad y haciendo una contribución más significativa.
— ¿Qué piensa sobre la negativa de estos nuevos miembros frente al acercamiento del PC a la Concertación?
— Nos parece que es algo completamente normal y que no implica ninguna descalificación a quienes han emitido esas prevenciones. Eso se corresponde con el carácter de los jóvenes. Nosotros hemos entendido, tras muchos años de lucha, que en momentos determinados importa el producir la conjunción de fuerzas muy vastas, para obtener objetivos esenciales, asumiendo que esa convergencia no implica identidad. Nosotros no nos vamos a someter a ningún partido que tenga políticas neoliberales o pro capitalistas, pero asumimos que es su posición. Es evidente que no todos tenemos la misma opinión, pero sí podemos llegar a un consenso.
— Específicamente, ¿qué le parecen los dichos de Camila Vallejo sobre la Democracia Cristiana?
— Las apreciaciones de Camila, de que a ella le provocaba cierto dolor de estómago el pacto con la DC, creo que son completamente naturales. Hubo durante el gobierno de Salvador Allende comportamientos de la DC que nosotros no podíamos si no confrontar y combatir. Pero, a la vez, tenemos completamente claro el sistema electoral existente. Si no tuviéramos la flexibilidad para crear alianzas, el binominal implicaría nuestra exclusión absoluta del parlamento, pese a ser una fuerza que todo el mundo reconoce como significativa.
Sobre la autoras: Alicia Contreras, Sandra Quevedo, Stephanie Rabi, Constanza Rodríguez y Valentina Salvo son alumnas de Periodismo y este artículo es parte de su trabajo en el curso Periodismo Político y Elecciones, dictado por los profesores Pilar Vergara y Álvaro Valenzuela.