Toma feminista en Oriente: un protocolo puesto a prueba

May 8, 2019

Ilustración por Estefani con E/Km Cero.

Toma feminista en Oriente: un protocolo puesto a prueba

El 27 de marzo de 2019, el Campus Oriente de la UC amaneció tomado. Las estudiantes de Música, Arte y Teatro que ocuparon la universidad apuntaban a problemáticas que se siguen repitiendo a un año de la histórica toma feminista en Casa Central: casos de abuso y acoso sexual. Ahora, los cuestionamientos van más allá: el funcionamiento del Protocolo de Prevención y Ayuda a Víctimas.

Por Camilo Morales Droguett

Esa madrugada, Valentina Bianchi, estudiante de Música de tercer año de la Universidad Católica (UC), se despertó con gritos que se escuchaban desde afuera. Junto a dos compañeras dormían dentro de una sala del Centro de Estudiantes de Artes, ubicada en el segundo piso del Campus Oriente. Eran las 06.00 de la mañana del pasado 28 de marzo y al igual que Bianchi, otras 56 personas ocupaban los patios, pasillos y salas de la universidad. La toma feminista había superado recién su primera noche, pero sería la última.

Rápidamente se levantaron. En sus celulares un mensaje de un grupo secreto de WhatsApp avisaba: “Entraron FF.EE.”. Casi al instante, escucharon pasos por las escaleras. Era un ruido fuerte, como si proviniera de una masa de gente. Seguido de eso, se oyó un vidrio quebrándose en la sala de al lado. Bianchi y sus dos compañeras no se movieron. “Escuché a una señora que venía con los carabineros y que dijo: Entren no más, hay puras piezas, deben estar todas durmiendo”, relata.

Solo tres golpes bastaron para que las bisagras de la puerta cedieran. “¡Tres mujeres por acá!”, gritó un carabinero. Un grupo de nueve mujeres de Fuerzas Especiales las tomaron y las llevaron hasta el frontis del campus, en Av. Jaime Guzmán Errazuriz, mientras por los pasillos, una masa de estudiantes gritaba: “¡Morir luchando, sumisas ni cagando!”.

El saldo: 57 personas detenidas, 42 mujeres y 15 hombres.

Alrededor de las 6:00 de la mañana del 28 de marzo, carabineros de Fuerzas Especiales ingresaron al Campus Oriente de la Universidad Católica para desalojar la toma. Fotos gentileza de Laura Riquelme.
Comunicado del Centro de Estudiantes de Arte, extraído de su Instagram.

La mañana anterior, la universidad había amanecido con sus puertas encadenadas. “Oriente en toma feminista”, se leía en un lienzo colgado en la entrada. Alrededor de 40 personas ingresaron cerca de las 07.00 AM y cerraron los accesos de los patios centrales de la universidad, con sillas y bancas.

La razón de la ocupación: los abusos y acosos sexuales dentro de la Facultad de Artes, por parte de estudiantes y profesores. Específicamente por el caso de un funcionario a cargo del Aula de Arte Nuestros Pueblos Originarios, quien enfrentaba cerca de 30 denuncias. Escenario que hacía recordar la toma de 2018, a seis kilómetros de ahí, en la Casa Central de la UC. La única diferencia es que ahora el cuestionamiento era otro: el funcionamiento del Protocolo de Prevención Contra el Abuso.