Latam-GPT: la apuesta por una IA latinoamericana representativa

Jul 29, 2025

El presidente Gabriel Boric destacó en su última Cuenta Pública a Latam-GPT como un hito tecnológico en la región. Desarrollado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial, se trata de un modelo de lenguaje que busca representar las culturas, idiomas y realidades latinoamericanas, abriendo paso a usos diversos como el desarrollo de herramientas más pertinentes para contextos educativos.

Por Beatriz Ahumada
Edición por Catalina Vives y Analía Ortega

Fuente: Entrepreneur

Frente al desafío de la representatividad y la precisión contextual en las tecnologías de IA, en 2023 nació Latam-GPT, el primer modelo de lenguaje de gran tamaño (LLM) desarrollado en América Latina. La iniciativa, liderada por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) en Chile, busca desarrollar un modelo que refleje la riqueza cultural, el lenguaje y la historia de la región, ofreciendo información más precisa y representativa de los contextos locales. Desde su página web, advierten que muchos modelos entrenados en el norte global presentan una brecha de representatividad que limita su desempeño y puede generar distorsiones al abordar contenidos vinculados a países latinoamericanos.

Latam-GPT se sostiene gracias a una red de colaboración que involucra a más de 60 expertos, universidades, bibliotecas, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil, con la participación de países como México, Argentina, Colombia, Ecuador, Uruguay, Perú, Costa Rica, España, Estados Unidos y Brasil. Este trabajo conjunto ha sido posible gracias al respaldo del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MinCiencia). Según Álvaro Soto, director de CENIA, esto no podría concretarse sin una articulación regional amplia. “Es un desafío que no lo puede hacer una institución, (…) sino que realmente requiere la colaboración de toda la región”, señala.

La primera versión del modelo se lanzará en septiembre de 2025 y promete ser una IA abierta, gratuita, colaborativa y representativa, con infraestructura en nuestro país y con datos entregados por otros. Felipe Bravo, investigador principal de CENIA en el procesamiento de lenguaje natural y aprendizaje automático de Latam-GPT, destaca que este modelo marca un punto de inflexión para el desarrollo tecnológico de la región: “Si bien el orden de magnitud de inversiones sigue teniendo una diferencia brutal con el hemisferio norte, nos da ciertas capacidades. Ahora, con los recursos que tenemos y el capital humano, podemos empezar a hacer cosas de mayor impacto”.

Durante la última Cuenta Pública, el desarrollo de Latam-GPT fue destacado por el presidente Gabriel Boric, como uno de los principales logros en materia científico-tecnológica. En su discurso, subrayó que “el futuro digital también debe hablar en nuestro idioma, con nuestras voces y para nuestra gente”. Además, anunció la construcción de dos nuevos centros de supercómputo especializados en IA, gracias a una inversión pública de 14 millones de dólares a través de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) y el MinCiencia.

Esta iniciativa, enmarcada en la convocatoria “Desarrollo y gestión de una infraestructura nacional de supercómputo especializada en IA”, permitirá a Chile contar con la capacidad de cómputo necesaria para procesar y analizar grandes volúmenes de datos. Además, busca fortalecer los desarrollos propios de IA en el país y reducir la dependencia tecnológica del extranjero, incorporando la participación de más de 40 universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas a lo largo del país.

La noticia fue bien recibida por la comunidad científica. Para Bravo, estas iniciativas representan un impulso fundamental para la investigación y el desarrollo tecnológico en Chile. “Estamos contentos de que hay cada vez más posibilidades de hacer tanto investigación como también transferencia tecnológica (…). Lo tomamos con responsabilidad, y hay oportunidades”, concluyó el científico.

Cerrando la brecha tecnológica

El uso de IA es cada vez más relevante en sectores clave a nivel global. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), esta tecnología “está transformando el mundo y se espera que altere las trayectorias de crecimiento de los países”. Frente al escenario del desarrollo sostenible, la organización destaca que la IA tiene un gran potencial para acelerar la Agenda 2030 al “abrir nuevas oportunidades para la educación, la atención médica, la productividad, el crecimiento económico, las comunicaciones y el transporte”.

Pese al rápido avance, su desarrollo ha evidenciado una creciente brecha entre el norte y el sur global. Mientras que países como Estados Unidos y China lideran en infraestructura, investigación y gobernanza de la IA, pues, se estima que en 15 años más registrarán los mayores aumentos del Producto Interno Bruto (PIB), las naciones de América Latina, África y otras zonas del hemisferio sur enfrentan limitaciones que dificultan su participación equitativa en esta revolución tecnológica. Según el Foro Económico Mundial, la adopción de estas tecnologías en esas regiones es significativamente menor, debido a la falta de infraestructura técnica, modelos, herramientas, datos, talento y capacidad necesaria para su implementación efectiva.

Aun así, en el marco de la segunda edición del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2024 Chile obtuvo el primer lugar del ranking, con 73,07 puntos, seguido de Brasil (69,30) y Uruguay (64,98). A pesar de ello, en el país persiste una desigualdad significativa en el desarrollo de tecnologías que representen las particularidades culturales y lingüísticas latinoamericanas. En respuesta a ello, Latam-GPT, según Soto, surge como una iniciativa desde y para América Latina con el objetivo de reducir la brecha con el norte global, que busca que “participe gente de toda la región, colaborando con datos e información”.

En línea con la Política Nacional de Inteligencia Artificial, CENIA busca desarrollar herramientas tecnológicas con un enfoque ético, basado en evidencia y con una visión integral. En este sentido, Daniel Merege, director de IA y Data en Deloitte, una red global de firmas de servicios profesionales que ofrece servicios de auditoría, consultoría, asesoría financiera, legal y fiscal, destaca que “para que Latam-GPT genere confianza y legitimidad pública, es fundamental que el proyecto mantenga su enfoque en ser una iniciativa pública, abierta e inclusiva, dada la desafiadora competencia impuesta a los modelos de lenguaje a nivel global”.

Desde el gobierno destacan que este modelo es parte de una apuesta estratégica por fortalecer la soberanía tecnológica. El subsecretario de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Cristian Cuevas, explica que “lo que inspira Latam-GPT es justamente avanzar en una soberanía tecnológica que resguarde los rasgos estéticos y culturales de nuestra región”.

Álvaro Soto, director de CENIA, puntualiza que “la idea es desarrollar capacidades de manera que dentro del país y de la región podamos también tener competencias para no solamente ser un actor pasivo de esta revolución tecnológica, sino que también podamos ser uno activo. Que realmente podamos colaborar activamente con el resto del mundo en desarrollar esta tecnología, y en particular poner directamente atención a algunas necesidades y desafíos que puede tener incorporarla en nuestra región”.

Una mirada desde la educación

El potencial de esta tecnología va más allá de la innovación, plantea el docente experto en IA de la Universidad del Desarrollo, Felipe Reyes. “Los desafíos están sobre todo en la educación más precaria (…). Hay mucha pobreza y todavía mucha gente que no se educa”, advierte.

Datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) indican que 1 de cada 4 escuelas primarias en el mundo aún carecen de acceso a la electricidad, y que solo el 50% de los centros de enseñanza secundaria inferior ―la segunda y última fase de la educación básica― tienen conexión a internet. A esto se suma que, en 2022, apenas 15 países habían incorporado objetivos de aprendizaje sobre IA en sus planes de estudio, y solo siete contaban con programas de formación docente en esta materia.

Frente a este escenario, Reyes cree que la IA podría ofrecer soluciones concretas a problemas estructurales donde sí existen las condiciones para implementarla: “La IA va a lograr que tengamos una educación que pueda alcanzar lugares donde hoy los profesores no están llegando por capacidad, especialmente a los niños y niñas más pobres de nuestra región”, sostiene el docente.

En el caso de Latam-GPT su valor radica en el tipo de datos con el que será entrenado: “Va a tener más información porque contendrá mayor data regional. (…) Tener esa información va a hacer que los niños sean mejor educados”, afirma Reyes. Esta necesidad de contextualización es coherente con lo planteado por la UNESCO, que ha advertido que los avances de la IA en la educación deben abordarse con una mirada centrada en las personas. La organización establece que estas tecnologías tienen el potencial de acelerar la consecución de la Educación de Calidad (ODS 4), pero advierte que su aplicación debe regirse por principios de equidad e inclusión, evitando ampliar las brechas ya existentes. En esa línea, iniciativas como Latam-GPT buscan precisamente representar las realidades socioculturales de América Latina, permitiendo que sus comunidades accedan a herramientas tecnológicas alineadas con sus necesidades y desafíos específicos.

No obstante, este tipo de tecnologías requiere una mirada crítica respecto a su integración en el sistema educativo. Myrna Gálvez, docente de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile, plantea que “tenemos que ser conscientes de que estas tecnologías no son herramientas inocuas. Necesitamos entender qué tipo de tecnología es esta, que tiene determinados parámetros, que nosotros influimos en eso y por eso hay un algoritmo. Hay que aprender esas lógicas”.

Gálvez enfatiza que estas herramientas deben ir acompañadas del desarrollo de nuevas competencias, tanto para docentes como para estudiantes. Entre estas, predomina el pensamiento crítico que “va a tener mucho que ver con la pedagogía de la pregunta, que es saber hacer muy buenas preguntas y saber cuestionarle a la IA. Esa habilidad hoy para todos hay que reforzarla en la educación superior y básica”.

Desde CENIA, Clemente Henríquez, ingeniero en machine learning, encargado de la recopilación, etiquetado y filtración de los datos, explica que una de las prioridades del proyecto ha sido reducir los errores que podrían perjudicar la experiencia de los usuarios. “Nunca un modelo va a ser perfecto, pero hay bastante trabajo que se puede hacer para minimizarlos lo más posible. Nosotros vamos a replicar las mismas técnicas, y otras, que hemos desarrollado para poder mitigarlos al máximo”.

Para Reyes, el impacto de Latam-GPT también dependerá de cómo se integre en el proceso educativo: “La IA hay que ocuparla como complemento, no como un reemplazo”. Si bien reconoce las barreras existentes, cree que este tipo de iniciativas puede marcar una diferencia en contextos donde el acceso sigue siendo limitado: “Realmente, puede asegurar una inclusión súper efectiva en temas de educación”, finaliza Reyes.

Beatriz Ahumada (@beaatr.zzz) es estudiante de tercer año de la carrera de Periodismo en la FCOM. Es su primera vez escribiendo en un medio. 

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