
Del pincel al pixel
¿Alguna vez has comprado un videojuego y has pensado “estoy comprando arte”? Más aún, al sentarte frente a la pantalla, te has preguntado :“¿estoy jugando arte?”. Un juego de vídeo como una obra de museo y la narración de un duelo autobiográfico, ponen en discusión si estos dispositivos de entretenimiento electrónico son también una expresión artística.
Por Cristóbal Ocampo
Si los videojuegos son arte, es una una discusión que lleva años en un ring de pelea entre desarrolladores, fanáticos, consumidores, periodistas especializados y desentendidos. Por ejemplo, Roger Ebert, crítico de cine, escritor y periodista, en vida rechazó la idea de ver a los videojuegos como arte: “en un juego se gana, y el cine o la literatura se experiencia”. Otro ejemplo es el de Hideo Kojima, creador de la saga de juegos Metal Gear, valorada como obra de arte entre fanáticos y críticos, para él según ha dicho, son para satisfacer consumidores.
Esta discusión llegó a la Corte Suprema de Estados Unidos, en un fallo de 2011 los videojuegos quedaron protegidos bajo la primera enmienda de Estados Unidos como un “producto artístico”, lo que los situó al mismo nivel que la literatura, el cine, las artes plásticas y la música. En el veredicto quedó plasmado lo siguiente: “Los videojuegos comunican ideas, muchas veces, mensajes sociales”.
Te mostraremos una selección de casos que defienden la visión de que los videojuegos a través de su jugabilidad, narración, diseño, ilustración y soundtrack pueden ser considerados un producto de creación artística.

Portal (PC) de Valve Corporation
“Diseño aplicado”, eso dice el encabezado del único juego de esta lista que está en el Museo de Arte Moderno en Nueva York, en el departamento de Arquitectura y Diseño. Portal es un juego en primera persona tipo rompecabezas, en el que el personaje principal utiliza portales para teletransportarse. El diseño técnico de Portal que facilita la interactividad, es lo que lo hace merecedor de este importante reconocimiento.
Shadow of the Colossus (PS4) de Sony Computer Entertainment
Imagínate en el medio de la nada, solo con tu espada y tu caballo, en una misión casi imposible para salvar a la persona que más quieres. De esto se trata Shadow of the Colossus, el videojuego que logra hacerte vivir esta experiencia de tonos grises y negros. El productor Kenji Kaido desafió a los programadores a que los personajes tuviesen movimientos realistas y, sin duda, lo logró.
“Tratan de ser innovadores, de aportar algo a su género en particular, hacen que uno viva una experiencia estética, que se pregunte acerca de temas más trascendentales, todo eso pertenece al ámbito del arte”.
Maureen Barho, productora general de NieblaGames, empresa de desarrolladores chilenos de juegos de vídeo.
The last of us (PS3) de Naughty Dog
Este juego de vídeo ofrece una experiencia mucho más cercana al cine, tanto así que actores de carne y hueso dieron vida a los movimientos de los personajes. Cuenta una historia que podrías esperar de una película sobre los dos sobrevivientes en un escenario post-apocalíptico, gracias a una historia verosímil, gráficos realistas y la banda sonora de Gustavo Santaolalla, ganador de dos Oscar a mejor banda sonora por Babel y Secreto en la montaña.
“Varios artes están sub-contenidos en el desarrollo de un juego. Se necesita crear dibujos e ilustraciones, se necesita componer música, hay que escribir un guion, etcétera. Todo estos elementos finalmente deben armonizarse en una pieza: el videojuego”.
Alonso Canales, líder del team universitario de desarrollo de videojuegos, GameDev UC.
The walking dead: season 1 (Multiplataforma) de Telltale games
The walking dead está basado en el cómic y serie homónima. En su narrativa toca temas como las relaciones interpersonales o la confianza en tiempos de crisis. Genera emociones que otras formas de arte, como la poesía o la pintura, han logrado dentro de su puesta en escena.
“Desde mi punto de vista son el “último arte”. Son el nivel máximo de expresión artística creada por el hombre, ya que sintetiza las destrezas del cine, la animación, la arquitectura, música, etc.”
Guillermo Sepúlveda, sociólogo de la Universidad de Concepción y profesor de la Universidad SEK especializado en videojuegos.

That dragon, cancer (PC) de Numinous Games
Hay ocasiones en que el acto de dibujar, escribir o tocar un instrumento, pueden ayudar a sacar el dolor, la pena o la angustia. Ryan y Amy, los padres de un pequeño que falleció de cáncer canalizaron su duelo en un videojuego, después de que su hijo muriera a sus cortos cuatro años tras sufrir esta enfermedad. Hay un documental titulado Thank you for playing que muestra el contexto y lo que significó para para los padres y el equipo detrás del juego ésta sensible creación.
Sobre el autor: Cristóbal Ocampo es estudiante de primer año de Comunicaciones.

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