Aysén se aventura al turismo

May 17, 2018

Fotos por Camila Urban.

Aysén se aventura al turismo

El 17 de noviembre de 2017 se anunció la cancelación definitiva de Hidroaysén. Después de más de seis años de discusión terminó la promesa de cinco centrales hidroeléctricas y al menos mil puestos de trabajo. Los recursos naturales de la región hacen de Aysén una candidata para desarrollarse con otra actividad a largo plazo: el turismo. Aunque la industria crece de forma positiva desde 2008, aún tiene desafíos para profesionalizarse, como el acondicionamiento para recibir a un creciente público internacional.

Por Javiera Uribe Zapata

A 227 kilómetros de Coyhaique está Bahía Mansa, lugar donde Pedro Contreras tiene su casa y su empresa de excursiones a las Capillas de Mármol, famosa postal de la región de Aysén. El viaje por la Carretera Austral dura en promedio cuatro horas en vehículo, ya que un tercio del camino es de ripio y no permite ir rápido. Enmarcados en la ventana del auto, los paisajes de la carretera amenizan el viaje. Para llegar a Bahía Mansa hay que pasar por Puerto Río Tranquilo, localidad de aproximadamente 400 habitantes, pero que, en temporada alta, recibe cerca de 1.800 turistas diarios.

En Aysén es posible realizar 18 de las 24 clases de turismo aventura reconocidas por el SERNATUR, las cuales incluyen desde cabalgatas hasta deslizamiento en balsa o rafting. Este tipo de turismo supone un viaje a una zona aislada donde la naturaleza es el atractivo principal para su exploración, excursiones y el desarrollo de deportes de riesgo. Si bien el turismo aventura representa un 19% de los servicios turísticos totales de la región, concentra un 65% de las actividades que realizan quienes visitan Aysén.

Los ríos, reservas y parques nacionales, monumentos naturales, glaciares y montañas son lo que ha atraído turistas. Entre diciembre de 2016 y febrero de 2017, la tasa de ocupabilidad de alojamiento en Coyhaique llegó al 98% según cifras de la Subsecretaria de Turismo, lo que corresponde a 161 servicios. En la última temporada alta, de diciembre de 2017 a febrero de 2018, fue la más alta de los destinos turísticos monitoreados por Sernatur en el país.

En febrero de 2016, luego de una inversión de $595 millones del Gobierno Regional, comenzó a operar el Sistema de Información Turística de Aysén (SITUR), observatorio que busca levantar datos de la industria turística. “Desde 2008 que la industria crece año a año”, dice el ingeniero en estadísticas de SITUR, Felipe Espinoza. “Hemos detectado que en los 90´ había un peak de llegada de turistas en temporada alta que correspondía a enero y febrero, pero desde 2015–2016 se ve un alza desde fines de octubre hasta marzo”, agrega.

Según el Departamento de Comunicaciones de LATAM, una de las dos aerolíneas que llegan al Aeródromo de Balmaceda junto con SKY Airlines, en los últimos cuatro años la demanda de vuelos a la región ha aumentado en un 30%, con un promedio de cuatro vuelos diarios desde Santiago.

El Aeródromo de Balmaceda, actualmente en trabajos de ampliación, tiene hoy una puerta de embarque, una cafetería y dos puestos de rent a car. El plan de remodelación y ampliación que terminará a fines de 2019 proyecta que el aeródromo tenga cinco puentes de embarque, un nuevo terminal de pasajeros, un restaurante y estacionamientos techados con áreas reservadas para prestadores de servicios turísticos y arriendo de vehículos.

Chile ganó el premio Mejor destino de turismo aventura del mundo en los World Travel Awards 2017

– Por segunda vez consecutiva Chile se posicionó por sobre potencias como Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón, Nueva Zelanda, Sri Lanka, Tailandia y Ecuador.

– El aporte a la economía por concepto de turismo aventura durante 2016 fue de más de mil 300 millones de dólares.

“La gente que viene a hacer turismo es de intereses especiales, busca estar afuera, recorriendo los paisajes y haciendo actividades, por eso la oferta de alojamiento que se desarrolla no es de grandes hoteles”, comenta Patricio Bastías, presidente de la Cámara de Turismo de Coyhaique y que se dedica a hacer excursiones en la zona.

A siete cuadras de la Plaza de Armas de Coyhaique, María Eugenia Gómez, de 59 años, maneja junto a su marido las cabañas y apart hotel Cumbres Nevadas. En menos de una hora, su teléfono suena dos veces: “No tenemos alojamiento, trate más abajo en el Estadio Español”. Gómez es dueña de uno de los 567 servicios de alojamiento de Aysén reconocidos por el SERNATUR, área que representa un 50% de los servicios totales de la industria turística de la región.

“La gente que viene a hacer turismo es de intereses especiales, busca estar afuera, recorriendo los paisajes y haciendo actividades, por eso la oferta de alojamiento que se desarrolla no es de grandes hoteles”, comenta Patricio Bastías, presidente de la Cámara de Turismo de Coyhaique. En Aysén, del total de servicios de alojamiento, un 72% se concentra en cabañas, campings, hostales y apart hotel, todos servicios que ofrecen cama y en algunos casos desayuno. Solo existe un 3% de hoteles, mientras que los complejos resort, hoteles boutique, complejos de termas y haciendas, no existen.

Las actividades de agua, como rafting y paseos náuticos, corresponden a un 43% de los servicios de turismo aventura. Aysén es la región más rica en agua dulce del país y posee la reserva de glaciares más grande de Sudamérica en los Campos de Hielo Norte y Sur.

Pedro Contreras, eligió desarrollar su empresa de excursiones a las Capillas de Mármol en torno al Lago General Carrera. “Llegué de Puerto Natales a los 24, arrendé el terreno por 40 años y empecé con las Capillas. Mis dos hijos trabajan conmigo”, cuenta mientras conduce un bote en el cual van tres chilenos, dos argentinos, dos estadounidenses y una holandesa. “Llega gente de todos lados, les cobramos lo mismo a los extranjeros, pero solo recibimos pesos y no nos manejamos tanto con el idioma”, agrega mientras se acerca a las primeras estructuras de mármol que se alzan en medio del agua.

Catedrales de Mármol

Una encuesta piloto realizada por el SITUR en Puerto Tranquilo en 2016, reveló que los aspectos peor evaluados por los turistas son los medios de pago disponibles y el relato y explicaciones del guía turístico. Un estudio realizado por el INE y SERNATUR en 2013 mostró que un 80% de los trabajadores dedicados al turismo no dominaba el inglés, mientras que entre quienes lo hacían, solo un 10% lo desarrollaba en un nivel avanzado.

Patricio Figueroa, de 36 años, se dedica a hacer clases de kayak y paseos de rafting por el Río Simpson en Coyhaique. Tiene 14 años de experiencia, pero solo hace cuatro constituyó una empresa junto a su hermano. “Me aprendí las instrucciones de seguridad en inglés, pero me cuesta hablarlo”, cuenta mientras conduce una balsa y nombra los árboles y aves que aparecen en el camino. “Una vez llevé a un grupo de gringos, pero se me olvidó la palabra para que remaran adelante y todos se cayeron al agua”, comenta entre risas.

“Si comparas a la región con países desarrollados en este tipo de turismo como Australia o Nueva Zelanda, la oferta turística y los servicios están lejos de poder competir”, dice Edmundo Vásquez, analista turístico del SITUR. “No existe una tradición turística, la región es históricamente silvoagropecuaria y recién se está complementando con turismo. Es súper difícil de trabajar si toda tu familia viene de negocios que tienen que ver con cosas concretas como la agricultura o la pesca, donde el producto que vendes es tangible”, agrega.

Plan Chile Naturaleza Abierta

Con una inversión de US$ 5.7 millones, se presentó en 2014 la campaña audiovisual Chile Naturaleza Abierta para exhibir los atractivos naturales del país. Apunta a mercados estratégicos: Estados Unidos, Brasil, Argentina, Alemania, España, Francia, Reino Unido, Italia, Australia y China. Su objetivo es que en 2020, la llegada de turistas internacionales aumente en un 7% y el ingreso de divisas por la actividad turística en un 8%.

Además de la dotación de los prestadores de servicios turísticos y el aumento de turistas internacionales, la inspección de los servicios turísticos es otro desafío para la industria en Aysén. Miembros de la Oficina de Turismo regional evalúan distintos criterios, desde mostrar con claridad el precio de las actividades hasta contar con las condiciones de seguridad necesarias. Aunque no supone una limitación para prestar servicios, según el Registro Nacional de Servicios Turísticos de la región, de un total de 229 servicios de turismo aventura, todavía un 28% se cataloga como No Inspeccionado.

“Aún estamos en pañales como industria, esta es una región muy amplia con dificultades para movilizarse y hay solo una inspectora para la región”, explica Fabiola Figueroa, encargada de la Oficina de Información Turística de Aysén, ubicada a una cuadra de la Plaza de Armas de Coyhaique.

“Soy una convencida de que Aysén tiene un potencial inmensurable en cuanto a turismo aventura. En toda la región existen lugares para practicarlo, contamos con una vegetación y geografía muy diversa”, dice Figueroa, mientras turistas entran y salen de la oficina.

La región es la tercera más extensa del país después de Magallanes y Antofagasta y a su vez, la menos poblada, con una densidad de un habitante por km cuadrado. 800 kilómetros de carretera austral cruzan las 10 comunas que componen la región. Su entorno y maravillas naturales son su principal atractivo, un 50% del territorio de la región de Aysén corresponde a áreas silvestres protegidas.

Puente de Chile Chico y Capilla de Mármol.

Sobre la autora: Javiera Uribe Zapata es estudiante de Periodismo y escribió este reportaje en el Taller de Prensa.

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