Algo huele mal en Quilicura
La empresa de residuos industriales Armony, ubicada en Pudahuel, expulsa malos olores que se perciben en Quilicura, lo que perjudica la calidad de vida de sus habitantes. La Dirección de Medio Ambiente de la comuna afectada dice que el compromiso de solucionar el problema es de Pudahuel. La compañía acusada replica no ser el foco del hedor que se expande en esa zona. Mientras, los habitantes no dan más con el olor.
Por Yudith Merino

“Es un olor como entre animal y caca. Algo podrido”. De esta manera trata de ilustrar Macarena Salinas, vecina del sector de Lo Marcoleta, los malos olores que se perciben en la comuna de Quilicura. A fines de 2016 se podía ver a los vecinos de la zona norte de Santiago con paños que les tapaban la boca y la nariz, caras de molestia y de asco, caminando rápido por las calles para llegar a sus casas. Muchos tosían y trataban de buscar el origen del hedor que sentían. Hoy, la situación sigue igual y hay episodios en que la incomodidad llega a tal extremo, que no pueden abrir las ventanas de sus casas, salir al patio, ni comer sus alimentos.
La empresa Reciclajes Industriales, también conocida por los habitantes de las comunas cercanas como Armony, está ubicada en el sector Lo Boza, a menos de tres kilómetros de distancia de Quilicura. Funciona desde hace 18 años en Pudahuel y realiza tratamientos de reciclaje orgánico como la compostación de residuos. En ese proceso, se busca acelerar la descomposición de la materia orgánica y la manera en que opera produce que se filtre el olor característico que aqueja a la comuna aledaña. “Hay veces en que el olor se siente en todo Quilicura. Una vez venía en la micro y crucé el caracol que está a la entrada de la comuna y salió esa hediondez”, cuenta Vivian González, habitante de la zona.
El 29 de marzo se cumplió un año desde que las autoridades de Quilicura emitieron un comunicado de prensa en el que aseguraron que los malos olores provenían de la planta Armony ubicada en Pudahuel y que, por lo tanto, ellos no eran responsables de los malestares de la población, ya que le correspondía a la comuna vecina solucionarlos. “En cuanto a la empresa de reciclajes industriales, lamentablemente nuestro municipio no tiene jurisdicción sobre dicho lugar”, explicita el escrito.
“Nosotros jamás hemos desconocido que emitimos olores, porque tenemos una industria que tiene un olor característico, pero esto solo afecta a los vecinos más cercanos. Hay un 90% o 95% de la comuna donde está ubicada la población de Quilicura a la cual nosotros no le pegamos para nada”, dice el gerente de operaciones de Armony.
Además, anunciaron que informaron de la situación a la Secretaría Regional Ministerial de Salud y a la Seremi de Medio Ambiente. Ha transcurrido más de un año, pero la molestia no ha mermado ni los malos olores han disminuido según la comunidad. “Lo que deseamos es que la empresa, más que esperar un decreto o que haya una ley que los sancione, tenga dentro de sus programas de responsabilidad social, como misión y como objetivo bajar la mitigación de sus olores”, expresa Evelyn Reyes, una de las integrantes de la Dirección de Medio Ambiente del municipio de Quilicura.
“Hasta antes de ese comunicado, durante 18 años, nosotros jamás tuvimos relaciones con la Municipalidad de Quilicura. Nunca nadie se quejó por el olor”, dice el gerente de operaciones de Armony, Felipe Ortiz en respuesta a quienes los califican como los principales responsables de las molestias. “Esto es súper arbitrario. Bastante poco serio y riguroso. Es difamador”, agrega. Luego de conocer la información que difundió el municipio, dice que se contactaron con la empresa para aclarar la situación. “Nosotros jamás hemos desconocido que emitimos olores, porque tenemos una industria que tiene un olor característico, pero esto solo afecta a los vecinos más cercanos. Hay un 90% o 95% de la comuna donde está ubicada la población de Quilicura a la cual nosotros no le pegamos para nada”, afirma Ortiz.
Los vecinos del sector han buscado respuestas para sus inquietudes por parte de la municipalidad de Quilicura a través de las redes sociales.




Junto a esto, han realizado llamadas telefónicas, han enviado correos electrónicos y se han manifestado en la página reclamos.cl. “Es un olor penetrante a caca, y siempre es en las tardes después de las 17.00 hrs, muchos vecinos no pueden abrir ventanas y hasta los niños se han dado cuenta de este olor, no es justo vivir con esto tan asqueroso”, dice parte de la queja que escribió Carolina Retamal, una de las vecinas de la comuna de Quilicura, en ese sitio web.
También le llegó un correo electrónico a la empresa en cuestión, consultando acerca de su responsabilidad. “Una vecina de Lo Campino nos mandó un mail a la página preguntando sobre los malos olores y cuáles fueron las causas”, recuerda Ortiz.
A menos de tres kilómetros de distancia de Armony, está ubicada la empresa Áridos Coronel. “Los trabajadores se me van, renuncian por el mal olor”, cuenta el dueño, Manuel Fernández. “Pasamos con las ventanas cerradas. Tener las ventanas abiertas es horrible”, dice Brisa Olivares, secretaria de esa compañía.
El Parque Cementerio de Quilicura, también está alrededor de tres kilómetros de distancia de Armony. El gerente general del parque, Jaime Arrigorriaga, explica que las ventas se vieron perjudicadas, ya que las personas desisten de invertir en dicho lugar debido al hedor. “Yo vendo tranquilidad. Venir a ver a un familiar es un tema doloroso, si tú a eso le colocas al lado un tema de olor fuerte, la gente se va muy molesta”, comenta Arrigorriaga. “Como cementerio estamos proyectando una imagen colectiva de que el parque es bueno, pero hediondo”, agrega.
Este problema los llevó a implementar unos aspersores para neutralizar el olor. Pero no fue suficiente, por lo que los retirarán pronto. “Hay días en que no se soporta el olor, no sacas nada con echar desodorante ambiental aquí. Las moscas en verano son horribles”, cuenta María Sepúlveda, florista que trabaja a las afueras del recinto.
El director de la Dirección de Medio Ambiente de Quilicura, Guillermo Quilañán, explica que solo pueden investigar el origen del olor y contactarse con el causante, para luego informar de la situación a la Seremi del ministerio del Medio Ambiente, organismo al que se dirigen todos los reclamos. Frente a esta situación, el gerente de operaciones de Armony dice que se han presentado ante el llamado de las autoridades de Quilicura cuando los han señalado como responsables de las molestias. “Partíamos para allá de forma inmediata, pero luego llegábamos al foco oloroso y no sentíamos nada”, relata, contradiciendo la versión que se expone desde el municipio. “Ellos jamás te van a reconocer que efectivamente son ellos y que de repente hay procesos que se les escapan de control”, dice Quilañán.

En Pudahuel, desde el Departamento de Inspección, dicen que se realizaron visitas a la empresa cuestionada para fiscalizar los trámites administrativos. “Hasta el año pasado era una ronda cada tres meses. Fue declinando la fiscalización, ya que no presentaba observaciones y teníamos vertederos clandestinos que nos ocupaban más tiempo”, cuenta el inspector municipal Fernando Quezada que ha explorado el tema en terreno. Como en sus fiscalizaciones no encontraron irregularidades, el Departamento de Inspección no ejerció medidas en contra de la empresa.
El decreto 144 establece las normas para evitar emanaciones o contaminantes atmosféricos de cualquier naturaleza. En el artículo 1° se especifica que estas deberán eliminarse si causan daños o molestias al vecindario. En respuesta a una solicitud enviada al ministerio del Medio Ambiente en la que se consultó sobre la situación ambiental de la empresa Armony, el organismo informó: “Dicha instalación no fue sometida a Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, D. S. N° 40, de 2012, del Ministerio del Medio Ambiente, por lo que no cuenta con Resolución de Calificación Ambiental”.
Actualmente no existe una regulación de olores que pueda medir las emanaciones de las diferentes industrias. Sin embargo, el ministerio del Medio Ambiente a través de la misma solicitud, expuso que la Seremi de Salud ha fiscalizado periódicamente a la empresa con respecto al proceso que se realiza en ella. “Posee Autorización otorgada por la Seremi de Salud RMS para recibir o tratar residuos industriales que hayan sido previamente informados a este Servicio de Salud; y para tratar residuos orgánicos provenientes de agroindustrias, según lo publicado en el listado de destinatarios autorizados de residuos no peligrosos de la página web de Seremi de Salud RMS”, comunica el ministerio del Medio Ambiente.
“No existe norma de olores en el país. Como no existe norma, yo no he tenido la obligación hasta el día de hoy de saber o ver qué estoy emitiendo. Todo ha sido por cuenta propia”, asegura el gerente de operaciones de Armony, Felipe Ortiz. Es decir, al no haber una medición de olores como parte de las regulaciones que realiza el ministerio del Medio Ambiente, no se puede fiscalizar a las industrias que emiten mal olor.
Hoy la comuna de Quilicura se sigue expandiendo y las villas se están acercando cada vez más a los sectores colindantes de Armony. La constructora Bío Bío en estos momentos está edificando una nueva villa en el sector de Los Pehuenes. A pesar de que hay 11 kilómetros entre la empresa Armony y las nuevas casas en construcción, los vecinos más próximos serán los mayores afectados por el olor.
Sobre el autor: Yudith Merino es estudiante de Periodismo y escribió este artículo en el curso Taller de Prensa. El reportaje fue editado por Vanessa Dahuabe en el Taller de Edición en Prensa.

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