Sofía Barahona
“Nosotros queremos que la Federación de Estudiantes vuelva a ser protagonista de los cambios”
La candidata de la Nueva Acción Universitaria, Sofía Barahona, pretende volver a ser Feuc con un proyecto que definen como inclusivo que intentará hacerse cargo de la comunidad universitaria más allá del estudiantado. En esta entrevista define la relación de su movimiento con Revolución Democrática, evalúa la gestión del gobierno y plantea su postura frente a los temas que consideran prioritarios en su propuesta.
Por Sergio Soto Merino

Líderes como Giorgio Jackson, Noam Titelman y Miguel Crispi han pertenecido al movimiento NAU, que para 2017 apuesta por la estudiante de cuarto año de College de Ciencias Sociales, Sofía Barahona. Hoy Sofía busca posicionar al NAU en los cargos que presidía antes y remediar los errores cometidos, como la desconexión del movimiento con la política interna de la universidad. Además, la candidata fija los puntos respecto a los desafíos que tiene para liderar la Feuc y las prioridades programáticas como el subcontrato, la reforma a la educación y temáticas de ciudadanía.
— El NAU estuvo seis años liderando la Feuc y cuatro años en la Consejería Superior. ¿Esperan que este sea su año para volver a ser Federación?
— Esperamos volver, porque a pesar de toda la autocrítica que nos hacemos, de los errores cometidos, estamos orgullosos de los avances obtenidos. Creemos que fallamos un poco en la desconexión que había con los estudiantes. Sin embargo, estamos suficientemente fuertes y capacitados para volver a la Federación. Nosotros queremos que la Federación de estudiantes vuelva a ser protagonista de los cambios.
— ¿En qué se diferencia de los programas anteriores?
— Yo creo que tiene cosas en común, que son parte de nuestros principios. Por ejemplo, en términos de democracia y de inclusión. También hay cosas diferentes que aportamos a la misma universidad y que no se habían visto antes, como las temáticas de ciudadanía. Un tema que no se había tocado antes por parte de ningún movimiento y que nosotros esperamos tenga un rol importante el próximo año.
“Nosotros somos críticos de la Confech, porque creemos que se han tomado decisiones importantes que han influido en la desconexión actual con la ciudadanía. Por ejemplo, al no rechazar tajantemente la violencia”, opina Sofía.
— ¿Por qué creen que en estos últimos dos años no ganaron las elección?
— La mayor autocrítica que nosotros nos hacemos es haber puesto mucho énfasis en lo que estaba pasando en la externo a la universidad, perdimos la conexión que existía con los estudiantes. Eso es lo que queremos cambiar este año. Creemos que es importante tener un rol activo en el debate nacional, que sentimos se ha perdido mucho en los últimos años, pero al mismo tiempo creemos que es importante estar en la interna de la universidad para hacer cambios en términos de subcontrato, de inclusión de estudiantes de región, temáticas que le importan al estudiantado y que les afecta directamente.
— ¿A qué movimiento ven como su mayor contrincante en esta primera vuelta?
— Yo creo que en general no hay uno que se vea más fuerte que el otro, pero sí creo que hay diferencias sustanciales con otros movimientos políticos. Para nosotros, Crecer nunca será el contrincante, porque compartimos cosas con ellos. Mi contrincante no es ni el gremialismo ni Solidaridad. Nuestro contrincante es el conservadurismo en esta universidad, el estatus quo, nuestro contrincante es la derecha ultra conservadora, ese es el contrincante y eso es que lo que nosotros queremos salir a cambiar.
— Mencionaste una cercanía con Crecer, pero cuáles son sus principales diferencias.
— La principal diferencia va en forma y fondo. Lo que más nos caracteriza es que nosotros somos un movimiento que se considera profundamente democrático y no creemos que la democracia sea un espacio de conflicto. No vemos a la democracia como un espacio donde el que grita más fuerte es mejor, o el que lleva más gente a una asamblea a reventar un espacio es más democrático. Para nosotros la democracia es un valor fundamental donde las personas que piensan diferente pueden encontrarse para avanzar hacia un proyecto común. Creo que tenemos similitudes respecto a prioridades, como por ejemplo en temas como el subcontrato, género y movimientos estudiantil.
“La base de RD decidió que el espacio de incidencia que ellos quieren tener en la UC es el NAU, porque compartimos muchos de nuestros principios en pos de la construcción de una mejor universidad y país”, aclara Barahona.
— ¿Cómo evalúas la gestión de Crecer este año?
— Yo creo que siempre hay que valorar el hecho de que Crecer está en la vereda de las transformaciones y eso es algo que nos une. Sin embargo, creo que por errores de gestión y también de decisiones políticas se perdió el foco de lo que realmente era importante. Hubo errores absurdos, que yo entiendo que sean por inexperiencia, quizás, como el tema de los 60 millones. Yo no creo que esto haya sido solamente un problema de mal manejo económico sino tiene que ver con una decisión política y falta de coherencia en el mismo proyecto que se estaba impulsando.
— Su frase de campaña es que ustedes son la verdadera acción. ¿Por qué? ¿En qué ha quedado demostrado?
— Nuestra frase de campaña es “Juntos somos la verdadera acción” y se refiere a que uno es acción a medida que está con otro y en la medida que reconoce que otra persona que no eres tú también tiene que ser parte de ese camino a la transformación. Seis años de Federación han sido clave a la hora de decirte en qué cosas hemos avanzado, por ejemplo en participación de los estudiantes en distintos espacios, generando la escuela sindical que le entrega herramientas a los trabajadores en cuanto a sus propios derechos, avanzamos también proponiendo y liderando lo que fue el movimiento estudiantil.
— Durante esta candidatura eres la única mujer que se ha presentado para liderar la federación. ¿Piensas que juega algún rol en tu candidatura?
— Tengo capacidades y experiencias que me han permitido estar en esta posición, independiente de que sea o no mujer, no creo que eso sea relevante a la hora de hablar de por qué estoy capacitada para ser presidenta de la Federación. Yo creo que lo relevante a la hora de decir quién puede liderar un proyecto es la experiencia que ha tenido, la capacidad política, también la cercanía que puede tener con los estudiantes y la responsabilidad. Creo que son características con las cuales cuento. También por cómo me he formado políticamente a lo largo de toda mi historia universitaria. No nací sabiendo todo lo que sé ahora, no nací hablando como hablo ahora, sino que ha sido a través del trabajo a nivel local en mi territorio y también como representante. Toda la experiencia a lo largo de la vida universitaria me ha permitido estar en este lugar.
— ¿Cuál es la opinión que tienes respecto a la función de la Confech este año?
— Nosotros somos críticos de la Confech, porque creemos que se han tomado decisiones importantes que han influido en la desconexión actual con la ciudadanía. Por ejemplo, al no rechazar tajantemente la violencia. También creemos que las peleas internas hacen que se pierda el foco de lo que es realmente importante y que es aquello que nos une: cambiar el paradigma del sistema educacional actual. Sentimos que ha faltado madurez y que nosotros podemos ser un gran aporte dentro de la Confech, no como una especie de iluminados, pero sí llamando siempre al diálogo y al encuentro con los que piensan distinto.
— ¿Cómo es lala relación entre el NAU, Revolución Democrática (RD) y los partidos de la Nueva Mayoría?
— Efectivamente Revolución Democrática y su frente estudiantil decidieron ingresar a la UC. La base de RD decidió que el espacio de incidencia que ellos quieren tener es en el NAU, porque compartimos muchos de nuestros principios en pos de la construcción de una mejor universidad y país. La relación que tenemos con RD es que existen militantes del NAU que también militan en el partido. Con respecto a la Nueva Mayoría nosotros no tenemos ninguna relación y siempre hemos sido críticos cuando hay que hacerlo y propositivos cuando sentimos que hay que valorar ciertos proyectos. Nos enorgullecemos por cómo nosotros tomamos nuestras decisiones y por la independencia que tenemos.
— Cuando lideraron la Confech se les criticó por tomar posturas oficialistas con el gobierno de Bachelet. ¿Qué respondes a esa crítica?
— No, para nada. Nosotros somos profundamente críticos de la actual reforma que propone el gobierno. Creemos que el gobierno perdió la oportunidad histórica de cambiar la educación en nuestro país y se quedó solamente en la promesas, en hacer un checklist en vez de avanzar estructuralmente en el cambio del sistema educacional.
— ¿Cuál es su postura frente a la gratuidad en la educación superior?
— Estamos a favor de la gratuidad de la educación, porque creemos que debemos avanzar en un sistema educacional que deje de entenderse como un sistema individualista donde cada uno se preocupa de sí mismo. Tenemos que pasar hacia un sistema educacional donde seamos co-responsables de lo que le está pasando al otro y, en ese sentido, la gratuidad asegura que no exista segregación, que se pueda avanzar en inclusión y en considerar la educación como un derecho social.

— Sobre el proyecto completo de reforma a la educación superior. ¿Cuál es tu opinión? ¿Se avanza en la dirección correcta?
— Somos profundamente críticos de la reforma actual que presentó el gobierno, porque condiciona la gratuidad a los vaivenes del crecimiento económico. Yo creo que falta voluntad, no presupuesto para avanzar hacia la gratuidad universal. Cuando se habla sobre un sistema único de acceso, no se explicita si se va a cambiar la PSU, que ha quedado demostrado que es un sistema segregador. No se hace cargo de eso y lo deja en la incertidumbre. También no es suficientemente enfático en rechazar y prohibir el lucro en las instituciones de educación superior. No avanza, por ejemplo, en temas de democracia universitaria como criterio para acceder a la gratuidad.
— Antes habíamos mencionado la violencia al interior del movimiento estudiantil. ¿Ustedes la rechazan?
— Rechazamos categóricamente cualquier manifestación de violencia, desde la que ejerce el Estado contra las personas civiles y la que ejercen los mismos civiles. Uno tiene que ser súper cuidadoso y riguroso en decir que pesar de que rechazamos la violencia entendemos de dónde viene la rabia, pero también creemos que la manera de hacer cambios no es desde la rabia, sino que desde el encuentro con el otro.
— ¿Esperan recuperar la vocería de la Confech?
— Por supuesto que sí. Nosotros creemos que la vocería de la Confech es parte de lo que entrega relevancia a una institución, pero también creemos que no es el único espacio donde uno puede ser relevante y propositivo. No estar en la vocería no es razón para dejar de proponer, de repensar en nuestros propios territorios, de trabajar en las cosas que nosotros creemos justas y, por lo mismo, aunque es un fin que queremos alcanzar sabemos que no es el único medio para lograr ser protagonistas de los cambios que necesita nuestro país.
— ¿Hacia dónde debería orientarse el trabajo interno de la próxima Feuc?
— Se puede enfocar de distintas maneras, no solamente centrándose en los estudiantes que son nuestros principales representados, sino que también en la comunidad universitaria en general. En términos estudiantiles se puede avanzar en becas de materiales para estudiantes de carreras artísticas. Se puede enfocar también en bienestar estudiantil. Por ejemplo, podemos avanzar en la participación de los estudiantes, que ellos se sientan parte de la Federación y de las políticas que se están dando al interior de la universidad. También se puede avanzar en cuanto a la comunidad universitaria, en temas de democracia y participación, de condiciones laborales, de ponerle fin al subcontrato y de representación de los trabajadores y demás actores en la toma de decisiones.
— ¿Cuáles son sus principales prioridades en cuanto a políticas internas?
— Las prioridades están en hacer que cada miembro de la comunidad universitaria crea que tiene un rol importante en la concepción de la universidad, que todos somos parte. Para eso hay que generar bases que permitan que los estudiantes se comprometan. Por ejemplo, actualmente en nuestra universidad hay muchas mamás y papás universitarios que se encuentran en situaciones más complicadas que las que puede tener un estudiante cualquiera y a nosotros nos gustaría avanzar para tener más cupos para salas de cunas, generar más beneficios para ellos a la hora de tomar ramos, por ejemplo.
— ¿Qué proponen en democracia universitaria?
— Nuestro ideal de democracia universitaria es una donde todos los actores de la comunidad tengan incidencia en la toma de decisiones. Tenemos un espacio que se llama el Honorable Consejo Superior que es la máxima instancia de toma de decisiones que hay en la universidad y donde participa el Rector y el Vice Gran Canciller con voto; y los decanos de las facultades y el Presidente de la Federación y la Consejera Superior, sin voto. Nosotros somos críticos de este sistema de gobierno, porque no están todas las visiones de la comunidad universitaria representadas. Queremos que sea participativo, que estén todos los actores y estamentos presentes: trabajadores, estudiantes y autoridades. En lo concreto, nosotros nos la vamos a jugar para que el próximo año exista representación de los trabajadores en ese espacio. Vamos a generar una propuesta de reforma al Honorable Consejo Superior y ojalá aumentar la cantidad de Consejos Superiores ampliados para que los estudiantes puedan hacerse parte y conozcan también cómo funciona el Consejo Superior.
— ¿Qué proyectos tienen para prevenir o guiar casos de abusos sexuales al interior de la universidad?
— Tenemos bastantes proyectos. Primero darle contenido a lo que fue la Secretaría de Género de este año, que es un proyecto que valoramos mucho, desde donde se pueden generar investigaciones que muestren cuál es la realidad de nuestra universidad en temas de género, cuántas mujeres son ayudantes, cuántas profesoras se dedican a la investigación y a la docencia, cuáles son los beneficios que le otorgan a mujeres y a hombres, etc. En términos de prevención y particularmente de acoso sexual, queremos hacer un seguimiento de lo que fue el protocolo de abusos sexuales. También creemos que el protocolo es una medida que no se hace cargo de lo que pasa previamente. Al final, para nosotros las violaciones y los abusos sexuales son la peor manifestación de un problema que es mucho más grande y estructural, que es el machismo que impera en la sociedad. Tenemos que atacar la raíz del problema.
— ¿Cuál es su postura frente al matrimonio homosexual?
— Estamos a favor del matrimonio igualitario porque creemos que cada persona tiene el derecho a formar familia con quien quiera. En ese sentido creemos que es bastante irrisorio empezar a normar si una persona puede casarse con otra o no, porque le gusta un hombre o porque le gusta una mujer. El matrimonio y los derechos deberían garantizarse por igual, independiente de su orientación sexual.
— ¿Por qué deberías ser la próxima presidenta de la Feuc?
— Yo no creo que tenga que ser la presidenta, porque soy yo, sino porque tengo un proyecto político importante que me respalda y ese proyecto es el del NAU, un movimiento que ha realizado transformaciones anteriormente en la universidad y que pretende seguir haciéndolo, no solamente desde el espacio de la Federación. En los años que no ha estado en la Federación, el NAU siguió proponiendo, continuó trabajando en los espacios territoriales, ha mantenido una representación política importante, ha seguido debatiendo las ideas que para nosotros son relevantes y creo que más que yo como persona, lo que me respalda, lo que me hace querer ser la próxima presidenta es el movimiento que está detrás mío.
Sobre el autor: Sergio Soto Merino es estudiante de Periodismo y escribió esta entrevista como parte de su práctica interna en Km Cero.

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